Ambulantaje en la Quinta Avenida, oscuro negocio en asociación con la autoridad

Ambulantaje en la Quinta Avenida, oscuro negocio en asociación con la autoridad

Agencia
Playa del Carmen.- Detrás de las decenas de vendedoras ambulantes chiapanecas que se instalan en la Quinta Avenida, hay un negocio que genera importantes ingresos para alguien, que se realiza en evidente contubernio con la autoridad que permite su florecimiento.

Así lo denunció Jane Groman, vicepresidenta de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y de Alimentos Condimentados (Canirac) quien señaló que el beneficio de todas estas ventas no queda en manos de las mujeres que se instalan en la Quinta, quienes son explotadas, violentadas y manipuladas.

Lo más grave es que toda esta situación es tolerada o incluso fomentada por la autoridad municipal, que, ante las quejas de comerciantes, acceden a hacer “operativos”, pero en momentos en donde justamente no hay nadie; sin embargo, apenas se retiran los inspectores, reaparecen las decenas de chiapanecas con sus mantas y mercancías.

Los comerciantes establecidos han hablado del problema con la propia presidenta municipal, Cristina Torres Gómez, con el tesorero, los fiscales, la dirección de comercio, a la policía, quien dicho sea de paso, advierten que “ellos están para servir a la ciudadanía y no para atender el problema del ambulantaje”, lo que a decir de Jane Groman resulta incongruente.

Los empresarios han contabilizado hasta 60 mujeres que se instalan a lo largo de la Quinta Avenida, de la Juárez hasta la CTM, que realizan abundantes ventas a turistas, pero cuya ganancia queda mayormente en manos de quienes las explotan.

“Basta multiplicar un aproximado de lo que obtienen diario como venta por las 60 contabilizadas y luego por los 30 días que tiene el mes para tener una idea de lo que este negocio ilícito representa”, destacó la restaurantera.

Tomando su ejemplo, podemos obtener, con una venta conservadora de 500 pesos por vendedora, un resultado diario de 30 mil pesos, y una entrada mensual de 900 mil pesos, tan solo por la Quinta Avenida, sin sumar playas y otros puntos turísticos.

El cálculo incrementa, al considerar que antes trabajaban en un solo horario del día, “ahora ya trabajan por la mañana, la tarde y la noche-madrugada”, aseguró la empresaria, quien abundó que en últimas fechas se han sumado hombres con gafetes que venden tours.

Jane Groman no dejó de considerar que, de toda esta gente, a todas luces asociada, pudieran ofertar otro tipo de mercancías, como droga, por lo que su operación es de alto riesgo.

“Al igual que crece la altura de los hoteles, el número de los mismos y el número de visitantes, el comercio ambulante crece también y el sector que lo hace con mayor velocidad, es el de las mujeres indígenas de origen chiapaneco”, opinó.

Con información de agencia SIM