El muro a Quintana Roo / Víctor Flores

El muro a Quintana Roo / Víctor Flores

Por Víctor Flores

Las tribulaciones de Donald Trump con México comenzaron en Cozumel en el 2011 luego que por restricciones ambientales su millonario proyecto hotelero y turístico de 3000 habitaciones, una marina y un campo de golf fue rechazado por autoridades y grupos ambientalistas de Cozumel.

La firma de Donald Trump anunció el proyecto desde 2007 en Miami, Florida, pero se hizo oficial en 2011 cuando el magnate inmobiliario anunció junto con la familia yucateca Barbachano una inversión de 65 millones de dólares para el proyecto “Punta Arrecifes Cozumel”, el cual no prosperó.

Trump quería tener una playa privada en Cozumel, y tras la negativa de permisos, esto provocó la ira del magnate hacia México y en su cuenta twitter llamó a “No hacer negocios en México”.

El rechazo fue un duro golpe para el que hoy despacha en la Casa Blanca, acusó de corrupción a los mexicanos e interpuso demandas, aunque no ha aclarado en qué consistió su litigio judicial en México, acusó pérdidas para él y sus socios por la compra de terrenos en Cozumel.

Desde entonces, Donald Trump, ha orquestado una dura campaña contra México y los mexicanos a quienes acusa de corruptos.

La barrera económica que promueve Trump, ese muro virtual, es el que más debe preocuparnos, porque ya tiene sus consecuencias tanto para México como para Quintana Roo de manera directa.

La amenaza de Donald Trump, a las empresas extranjeras de invertir en México, es un boicot a la economía mexicana, una medida que violenta el cuestionado Tratado de Libre Comercio de Norte América (TLCAN), y el presagio de lo que pasará en breve con ese tratado que en la práctica ya es obsoleto.

Los efectos de esta política económica y nacionalista, ha frenado de entrada una decena de inversiones que estaban enfiladas hacia Quintana Roo y que no se concretarán mientras haya incertidumbre financiera y económica para nuestro país.

El muro económico de Trump, es más perjudicial que el muro de concreto que ya autorizó, y es que solo basta un momento de locura del presidente Trump, para que emita una alerta de viaje a Quintana Roo para que el golpe al caribe mexicano sea letal.

El muro a Quintana Roo ya está ahí, bajo las amenazas, ocurrencias y la volatilidad que provoca Trump sobre el peso mexicano.

Esta columna fue publicada hoy en el Periódico Novedades de Quintana Roo