Defender lo indefendible

Defender lo indefendible

La Dirección de Comunicación Social del Ayuntamiento de Benito Juárez, salió a desmentir la compra del yate Ferrati 80 del alcalde Remberto Estrada, el cual tuvo un costo cercano a los 3 millones de dólares.

El boletín oficial de Adriana Mezquita, vocera del alcalde benitojuarense, está vacío y hecho con “las patas”, lejos de ayudar a su jefe, lo exhibe, al afirmar que el edil trabaja con probidad, transparencia y austeridad.

No puede haber transparencia, probidad y austeridad, en un gobierno, que en lugar de comprar las patrullas para servir a los benitojuarenses, las renta en 23 millones de pesos solo para beneficiar a una empresa y a sus amigos y que al final de su gobierno Cancún se quede sin patrullas.

No puede haber probidad, transparencia y austeridad, cuando se compran o más bien pagan 16 mil roscas de Reyes en 4.5 millones de pesos a una empresa foránea y peor aún que se desconoce cuándo y a quienes se las entregaron.

No se puede hablar de honestidad y austeridad, cuando por incapacidad, despides a tu secretario de Seguridad Pública (José Luis Jonathan Yong), lo mantienes un tiempo en la nómina y luego lo nombras director de Catastro municipal.

No se puede hablar de transparencia, austeridad y honestidad, cuando nombras a un asesor en jefe de seguridad pública (teniente Julián Leyzaola) que no vive en Cancún, que no trabaja aquí y que él mismo asegura que sus intereses están en Tijuana, pero sí devenga un sueldo en detrimento del erario público.

La Federación nombró el pasado jueves por la noche al teniente Darwin Puc Acosta, como nueve jefe de Seguridad Pública de Benito Juárez, y a pesar de ello, el alcalde Remberto Estrada salió a decir que Layzaola, continuará como asesor de Seguridad Pública.

Probidad, quiere decir honestidad, integridad y honradez, la rectitud de una persona. El edil ha hecho todo lo contrario, desde que asumió el mando como presidente municipal al rodearse de amigos y no de un equipo de gente con experiencia y comprometidos para gobernar.

No se puede hablar de un gobierno honesto y transparente, cuando el alcalde no dio la cara en la sesión de Cabildo donde el Ayuntamiento aprobó la alza de tarifas al transporte público de Cancún y tampoco recibió y presentó al nuevo director de Seguridad Pública, a pesar de que la seguridad, el orden y la paz social son la demanda más preciada de los cancunenses.

En su boletín oficial donde intentan desmentir la compra del yate afirman que “es una campaña bien orquestada para desestabilizar las acciones que el alcalde ha emprendido para el progreso y desarrollo del Ayuntamiento”.

No hay tal campaña, el alcalde se encarga de cometer error tras error, lejos de progresar, hay un retroceso en materia de seguridad, servicios y obra pública.

Y cuando el boletín señala que “se busca el progreso y desarrollo del Ayuntamiento”, nos preguntamos donde queda el municipio y la sociedad.

En ocho meses, Remberto Estrada no ha necesitado ninguna campaña en su contra para que el pueblo se dé cuenta que se equivocó al elegir al joven abanderado del Partido Verde Ecologista de México.

Por si fuera poco, con 19 votos a favor el Congreso del Estado de Quintana Roo aprobó la semana pasada la eliminación del fuero constitucional a funcionarios, y los dos únicos votos en contra fueron de los diputados del Partido Verde, la pregunta es ¿a qué le temen los verdes?

Por Víctor Flores